PREGONERO
el que pregona
Las palabras llegan al fondo de la sala, en el idioma de la sala.
Una canción no puede esperar a que la leas. El cine resolvió esto con subtítulos, pero un concierto no puede pausarse igual. Pregonero lanza cada línea a la pared en el momento en que se canta, en el idioma de la sala, y después se hace a un lado. Tres cosas pueden manejarlo: mi pie en un pedal, el reloj propio de la canción una vez que el pedal la arrancó, o la película cuando hay una. Sea cual sea, nada se detiene en el escenario para explicarse.

